Nº122 de R. San Andrés & nº1-3 de R. Pastoriza

Calle San Andrés, nº122.

Calle Pastoriza, nº1-3.

Arquitecto: Julio Galán y González Carvajal

Estilo: Modernista y ampliación Racionalista

Inicio de la obra: 22/06/1908

Fin de la obra: 25/05/1909

Arq. 1ª ampliación: Eduardo Rodríguez-Losada Rebellón

Ampliación: 21/12/1934

Arq. 2ª ampliación: Desconocido

2ª Ampliación: Desconocido

Autor: Alberto Fuentes Valcárcel

Comentario histórico

En octubre de 1907 se tiene constancia de que la parcela en esquina con número 1 de la calle Pastoriza y 122 de San Andrés (en aquel momento 150 de la calle Ancha de San Andrés) se encuentra como solar, en estado de ruina. Desde 1877 como mínimo, el edificio se encontraba abandonado, dada la imposición del ayuntamiento de alinear la fachada de la calle Pastoriza respecto al número siete de la misma calle, lo que originaba que el inmueble perdiera una importante cantidad de superficie.

En 1908, el actual propietario Don Camilo Varela de Jul empieza los trámites para construir un edificio “finca de planta baja y dos pisos superiores, destinándole aquella al comercio y estos a viviendas independientes. En la planta de bohardillas habrá dos locales dedicados, uno para cada piso, a depósito de efectos que les hará de desahogo”. Dicho proyecto lo realizará Julio Galán en un estilo tradicionalista que no se llegará construir.

En junio del mismo año se le añade al proyecto la demolición de la casa colindante, con número 3 de la calle Pastoriza, siguiendo como arquitecto Julio Galán. De esta manera es posible llegar a construir un edificio con 82,05 m2 en planta. El nuevo proyecto se realizará en estilo modernista y el arquitecto lo describe de la siguiente manera en las memorias:

Dimensiones generales

“El solar en que se trata de edificar tiene la forma de un trapecio cuyas bases están constituidas por la fachada a la calle de San Andrés y medianería de la derecha entrando por la calle de Pastoriza: la longitud de estas bases es respectivamente de 5,05 y 4,30 medidos entre eje de medianerías y grueso de fachada. La altura del trapecio que forma el solar es la fachada a la calle de Pastoriza cuya longitud medida de igual modo que las bases es de 17,55m.

Las alturas adoptadas para los dos cuerpos de que la casa consta, son 4,50m en el 1º y 3,2 en el 2º”.

Distribución y destino

“La planta baja cuyo destino será a almacén, no se distribuirá; en cuanto a la principal su distribución según puede observarse en la correspondiente planta, es de todo punto inmejorable por lo que a higiene se refiere, pues todas las dependencias resultan en luz y ventilación directa y la cubicación del menor de los dormitorios excede de 23 metros cúbicos. Por tanto, puede asegurarse que el piso principal constituirá una inmejorable vivienda independiente”.

Durante las obras, el 10 de octubre de 1908, obtienen licencia para construir una planta más. De esta manera, el 25 de mayo de 1909, cuando se finaliza la obra, el edificio constará de bajo, más dos plantas, más un bajo-cubierta.

Construcción

“El sistema de distribución adoptada será usual en la localidad. En las fábricas se empleará mampostería  y ladrillo revistiéndolas al exterior de cemento liso y ornamentos; los pisos serán: el bajo de cemento y el superior de entablonado.

Los desagües se verificarán por el intermedio de tubería de gres a la alcantarilla de la calle Pastoriza; el retrete y vertedero serán inodoros y en tubería de ventilación.

En el curso de la construcción se tendrán en cuenta los preceptos de las ordenanzas municipales que sean aplicables”.

Primera ampliación

En diciembre de 1934, su nueva propietaria Doña María Varela, representada por Don Jesús López Mantiñán, empieza los trámites para reformar la fachada que da a la calle San Andrés. El arquitecto del proyecto será Eduardo Rodríguez Losada que desmontará la fachada “suprimiendo el machón central de su primer cuerpo, a fin de dar mejor aspecto a la tienda del bajo, haciendo una puerta central y dos escaparates laterales, cerrándose el conjunto con persiana plegable. En los otros dos cuerpos se construirá un mirador. Como consecuencia de estas obras, también se reparará el revestido de la fachada a la calle de Pastoriza y se reemplearán los actuales antepechos, colocándolos entre mochetas. Se empleará mármol comprimido para revestir el frente del bajo a San Andrés; hormigón para el mirador, y hierro fundido para los antepechos”.

Segunda ampliación

Estas no serán las últimas obras que sufrirá esté inmueble, que décadas más tarde le serán ampliadas dos plantas más, la cuarta y la quinta, de las cuales no se ha encontrado información.


Comentario artístico

Poco se conserva del origen Art-Nouveau de esta casa. Únicamente las plantas primera y segunda de su fachada a la calle Pastoriza conservan parte de su decoración original, mientras que la fachada a la calle de San Andrés fue modificada por completo. Para entender mejor esa obra original modernista hacemos un reconstrucción de como creemos que pudo haber sido en su origen. Los planos de Julio Galán se componían únicamente de planta baja y primera planta, pero finamente se construyeron una planta baja y dos plantas que gracias la decoración del edificio que ha llegado hasta nuestro días somos capaces de saber cuáles fueron aquellos elementos decorativos que el arquitecto duplicó con la ampliación del proyecto.

Reconstrucción de como debió ser el edificio al terminarse su construcción en 1909. Dibujo de Alberto Fuentes Valcárcel

Calle San Andrés

Inicialmente, el origen modernista de este edificio estaba formado por planta baja y dos plantas superiores. La fachada a la calle de San Andrés era simétrica según un eje vertical, con un único vano central por planta. El conjunto se encontraba apoyado sobre un zócalo de poca altura como encuentro con el suelo. El  hueco de planta baja albergaba el acceso al bajo y se encontraba integrado en un segundo zócalo decorativo que se unía con las dos pilastras laterales que enmarcaban el conjunto y que llegaban hasta la cubierta con diversas decoraciones y molduras.

El hueco de la planta primera tenía un balcón que llegaba hasta la mitad de las partes macizas. El hueco se encontraba enmarcado por sendas pilastras decoradas. El balcón de la planta primera se apoyaba sobre ménsulas. El balcón inferior se integraba en todo el conjunto decorativo que enlazaba con el hueco inferior y que ocupaba todo el ancho del balcón.

En la segunda planta delante del hueco de fachada aparecía una galería de madera con el mismo ancho que el balcón de la planta inferior. Esta galería se dividía en 4 vanos y en 3 franjas horizontales. Las franjas horizontales se podrían dividir en parapeto, ventana y cornisa. El parapeto a su vez se dividía en más franjas horizontales, una de las cuales era un vidrio con una pieza de fundición delante, siguiendo el modelo de barandilla del balcón inferior, y puede que también similar a las barandillas de la otra fachada del edificio. Las cuatro ventanas eran de guillotina, dividiéndose cada una de ellas en dos vidrios. La cornisa volvía tener varias franjas horizontales, una de las cuales probablemente fueran azulejos. En esta galería se entrelazaban armónicamente las componentes horizontal y vertical. Cabe destacar que las ménsulas de hormigón fueron sustituidas por unas cerchas en celosía de madera de las que nacía medio arco para sostener el voladizo. Este detalle de los arcos nos recuerda al nº13 de la calle de Panaderas, del mismo arquitecto.

Calle Pastoriza

La fachada a la calle Pastoriza es asimétrica, dividiéndose en dos cuerpos distintos y simétricos en sí mismos. El cuerpo de la derecha alberga el acceso a las viviendas superiores y tiene un único vano central. El cuerpo de la izquierda tiene los huecos de escaparate del local comercial en planta baja y se compone de 5 vanos, 3 centrales y 2 laterales de menores dimensiones. Todo el conjunto comparte tanto el zócalo de poca altura, como el segundo zócalo decorativo.

El cuerpo de la derecha tiene una composición idéntica a la fachada de la calle de San Andrés con la diferencia de sustituir los balcones por conjuntos decorativos que unen los vanos verticalmente. El conjunto también está apoyado sobre un zócalo y está coronado por un remate que se entrelaza con la cornisa y se enmarca con dos pilastras laterales. La pilastra de la izquierda también forma parte de las dos pilastras que enmarcan el cuerpo de la izquierda.

El cuerpo de la izquierda utiliza un lenguaje decorativo distinto para los 3 vanos centrales que para los 2 vanos laterales. Todo el cuerpo se encuentra unificado por las cornisas decorativas que separan todas las plantas y la cornisa de coronación que da la vuelta a todo el edificio. Los tres vanos centrales de escaparate en planta baja llegan hasta el suelo interrumpiendo el zócalo y se entrelazan con los cuerpos superiores mediante unos conjuntos decorativos sobre los que apoyan los balcones franceses de la primera planta. Todos estos vanos interrumpen las cornisas intermedias y se enmarcan con pilastras que van desde el zócalo decorativo hasta interrumpir la cornisa de coronación. En la planta segunda estas pilastras se ven interrumpidas por otros balcones franceses. Los huecos laterales no interrumpen ni el zócalo ni las cornisas, al igual que tampoco se encuentran enmarcados por pilastras, sino por motivos decorativos como orejas, volutas o ménsulas.

Todos los elementos decorativos del edificio eran de cemento y las desaparecidas barandillas de los balcones eran de forja.

Autor: Alberto Fuentes Valcárcel


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