Fechas de nacimiento escritas en hierro

Artículo de RODRI GARCÍA para la Voz de Galicia el 30/12/2018.

Casa Escudero. Foto del calendario de la Asociación de Prensa de La Coruña.

“«En el Modernismo era muy habitual que aparecieran el año y las iniciales del nombre del promotor». Esto explica el arquitecto José Mantiñán que está trabajando en la instalación del ascensor en uno de los inmuebles emblemáticos de Modernismo coruñés: la llamada casa de los cisnes en la plaza de Lugo. La fecha solía estar en los dinteles de las puertas principales, con los números elaborados en hierro y aún puede verse en inmuebles como la Casa Escudero, en la esquina de las calles Juan Flórez y Ferrol; por esta última está la entrada principal a la vivienda y en ella se puede leer «Año 1915»[…].

También en la manzana de casas del número 1 de la plaza de Lugo se conserva el año, 1886, aunque no las iniciales del constructor de esta […]. En este caso la edificación, vinculada con inmuebles de las calles Picavia y Padre Feijoo, tiene un interés especial «siendo uno de los pocos casos de manzanas completas que existen en la ciudad», destaca Esteban Fernández Cobián en la Guía de arquitectura de A Coruña, editada en su día por el Colegio de Arquitectos”.

El artículo también nos habla del 1880 que aparece en el número 15 de la Calle Juana de Vega; las desaparecidas iniciales M R S, Manuel Reboredo Silva, que se encontraban en la puerta de la mencionada casa de los Cisnes; las importancia del hierro en estos edificios como en le desaparecido Mercado de Eusebio da Guarda en Plaza de Lugo, de Pedro Mariño; o el 1900 que aparece en la fachada del nº14 de Calle Real, perteneciente al nº11 de la Calle Galera.

Y como no podía faltar nos habla de los talleres de fundición Wonenburger, elemento esencial al hablar del hierro en la arquitectura modernista coruñesa:

“La calle Ferrol «es como un prontuario donde se puede observar la evolución de la arquitectura coruñesa durante el primer tercio del siglo XX», señala Esteban Fernández Cobián. Y es que los edificios de los números 8 al 16 son obra de «cuatro equipos de arquitectos [Julio Galán Carbajal (8 y 10), Eduardo Rodríguez-Losada (12), Tenreiro y Estellés (14) y Mariño y Rey Pedreira (16)], sin duda los más significativos de sus correspondientes momentos históricos», escribe Cobián, para destacar en la obra de Galán las «rejerías de forja con arabescos y puntas de flecha». […] un llamativo forjado decorativo que lleva el sello Wonenburger. Es la fundición de la que hay un buen número de obras en distintos lugares de la ciudad, desde tapas de alcantarillado hasta enrejados y elementos decorativos entre los que destaca la casa del número 22 de calle Real, obra de Julio Galán“.

Puede leer el artículo completo aquí.

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